05 febrero 2010

Bodas más sostenibles

Clara Navío – MADRID
Las estadísticas afirman que se celebran menos bodas, pero lo cierto es que sigue habiéndolas. Y, aunque no es frecuente pensar en su impacto ambiental, lo cierto es que lo tienen. Casa vez hay más gente que opta por reducir la huella que genera en su vida privada. Así que ya hay muchas parejas que buscan y preguntan sobre las posibilidades que tienen a su alcance para que su enlace sea “amigable con el medio ambiente”. Y ya hay, al menos, una empresa que trabaja en esa dirección.
Creada hace poco más de un año, Zankyou se ha especializado en ofrecer a los novios la posibilidad de hacer su lista de bodas a través de Internet “ de forma que los invitados, además de hacer regalos convencionales, puedan contribuir a hacer realidad otros proyectos de los novios. Incluso si lo que ellos desean es ayudar a alguna causa solidaria o ambiental”, explica Guillermo Fernández, socio fundador de la empresa, junto a Javier Calleja.
Así, en su página web ofrecen a los futuros contrayentes “ideas para que puedan hacer que su boda sea sostenible, incluidos regalos procedentes del comercio justo o la participación en proyectos ambientales y solidarios”. Empezando por la propia lista de bodas. “Eso, a mi modo de ver, es consumismo irresponsable, sobre todo cuando hoy muchas parejas viven juntas antes de casarse y tienen su casa montada”, afirma.
Por ello, sus clientes, puedan crear la página web de su boda donde, entre otras cosas, “tienen la libertad de exponer proyectos solidarios y ambientales en los que les gustaría implicarse y que con las aportaciones económicas de sus invitados van a poder hacer. Se trata de que puedan, si así lo desean, organizar una celebración más sostenible y solidaria y menos consumista”, hace hincapié Fernández.
“Nosotros – prosigue – somos intermediarios de servicios. Orientamos a los novios, por ejemplo, sobre cómo puedan hacer invitaciones más ecológicas, con indicaciones sobre los tipos de papel, tintas, etcétera, o calcular las emisiones derivadas de sus bodas”.
En este año que llevan funcionando, entre los cuatro países de Europa donde están presentes, se han inscrito en su web 7.000 parejas. “Unas se han casado ya y otras están en ello. De ellas, unas 400 han compensado las emisiones derivadas de su enlace. Cada vez hay más bodas en las que los novios son de diferentes países, y eso conlleva muchos desplazamientos de invitados. Hay muchas parejas verdaderamente concienciadas con el problema del cambio climático”, asegura.
ACUERDO CON INTERMON
Por eso, están en vías de suscribir un acuerdo con una ONG ambiental en España, en Francia ya lo tienen, para “ofrecer proyectos concretos en los que colaborar económicamente; que los novios puedan exponer en la página web de su boda y sus invitados sepan exactamente a lo que van a contribuir”. De momento, esta posibilidad ya está prevista con los detalles de boda, porque Zankyou ha llegado a un acuerdo con Intermon Oxfam “y los novios pueden adquirir productos de comercio justo o participar económicamente en un proyecto solidario”, explica.
LA RAZÓN – VERDE, Domingo 27 de septiembre de 2009

Alternativas biodegradables a las bolsas de plástico

Pilar Ferrer
Es una iniciativa en España dentro del sector. Carrefour, compañía de distribución presidida por Rafael Arias – Salgado, eliminará de forma definitiva las bolsas de plástico de un solo uso de la línea de cajas. Bajo el lema “Freno a las bolsas de plástico”, la decisión se hará efectiva de modo paulatino en todos los centros de la cadena y, durante el periodo de transición, se regalarán bolsas reutilizables. Ello supone una rotunda apuesta por fomentar esta práctica de materiales sostenibles, en un adelanto de cumplir el Plan Nacional Integrado de Residuos.
Con ello, los clientes de Carrefour podrán utilizar cualquier tipo de bolsas en sus compras. Además, la compañía ofrecerá alternativas sostenibles como bolsas de rafia, algodón, biodegradables de fécula, bolsas monedero o carritos plegables. La iniciativa, no exenta de polémica en algunos círculos como las asociaciones de fabricantes de plásticos, se enmarca dentro del compromiso medioambiental del grupo, suscrito al Pacto Mundial de Naciones Unidas, proyectos energéticos de biometanización y acuerdos con SEO/Birdlife, Global Nature, Fapas, Cártias, Banco de Alimentos y Cruz Roja para acciones medioambientales y sociales. España es el tercer país europeo en consumo de bolsas de plástico, de las cuales sólo se recicla el diez por ciento. Otras compañías también han adoptado similares novedades. Así, el grupo Eroski descontará un céntimo de euro a los consumidores por cada bolsa no utilizada en la compra. El objetivo es un ahorro económico a los clientes y un hábito más respetuoso con el medio ambiente. La supresión de las bolsas de plástico y su impacto ecológico está generando una gran polémica dentro del sector de la distribución, fabricantes y consumidores.
LA RAZÓN – VERDE, Domingo 27 de septiembre de 2009

La energía prescindible

R.S.
Es lógico que en las estaciones de invierno y verano se dispare el consumo de energía. En concreto, es en el hogar donde se produce el mayor gasto energético.
Los usos en los que interviene el calor son los más importantes. El mayor gasto es el de la calefacción, que supone el 45% del consumo. Le siguen los electrodomésticos, el agua caliente sanitaria, la cocina y el horno, la iluminación y la refrigeración.
Los hogares españoles consumen una media anual de 1.600 euros en energía, según un estudio del Ministerio de Medio Ambiente. El consumo de energía por hogar se ha incrementado un 11,2% desde 2000.
Impacto ambiental
La energía causa el 15% del impacto ambiental. Contribuye además a la contaminación local, a la emisión de gases de efecto invernadero y al agotamiento de los recursos.
Mucha de la energía que consumimos es innecesaria y se puede ahorrar con la puesta en marcha de unas acciones simples. Reducir la calefacción a 19 o 21 grados, usar el agua caliente lo indispensable, cocinar aprovechando el calor al máximo, utilizar los electrodomésticos lo mínimo, desenchufarlos en vez de apagarlos y, por último, instalar bombillas de bajo consumo serían de ayuda.
Es importante mantener un control diario y no aplazarlo hasta que lleguen a nuestras manos las facturas mensuales. Algunas comunidades de vecinos en diferentes ciudades de España han conseguido ahorrar en energía hasta un 20%.
Si en cada comunidad se redujera el consumo de esa manera, se conseguiría ahorrar hasta un 3% de toda la energía que gastamos en España, casi la mitad de toda la energía renovable instalada actualmente.
Además del control, también podemos bajar el importe de la factura instalando sistemas de ahorro energético, como son las calderas de condensación, las ventanas con PVC, los detectores de movimiento y las bombillas de bajo consumo.
20 MINUTOS, Jueves 3 de diciembre de 2009

El deshielo podría asestar un golpe mortal a una urbe boliviana

Por ELISABETH ROSENTHAL
EL ALTO, Bolivia – Cuando el grifo enfrente de su casa de paredes de barro se secó en septiembre , Celia Cruz dejó de hacer sopas y redujo los lavados para su familia de cinco miembros. Empezó a hacer peregrinajes diarios a otros barrios mejores, con la esperanza de encontrar agua allí.
Aunque lleva una década viviendo en El Alto y su marido, un trabajador de la construcción, gana un salario decente, el dinero no puede comprar agua. “Estoy pensando en trasladarme otra vez al campo, ¿qué otra cosa puedo hacer?”, decía Cruz, de 33 años, que luce las trenzas típicas y una falda larga de varias capas, mientras recorre con la mirada un corral lleno de lechones, sacos de patatas y un viejo Datsun rojo.
Los glaciares que desde hace mucho tiempo han proporcionado agua y electricidad a esta parte de Bolivia están derritiéndose y desapareciendo, víctimas del calentamiento global, según afirman la mayoría de los científicos.
Si los problemas del agua no se resuelven, El Alto, una ciudad pobre y muy próxima a La Paz, podría convertirse en la gran primera víctima urbana del cambio climático. Un informe del Banco Mundial desde 2008 concluía que el cambio climático eliminaría muchos glaciares de los Andes en 20 años, una amenaza para la existencia de casi 100 millones de personas.
Para los cerca de 200 países que participaron en la cumbre del clima en Copenhague, la pregunta de cómo responder a las necesidades de docenas de países como Bolivia centró las conversaciones.
Los dirigentes mundiales hace mucho que están de acuerdo en que los países ricos deben proporcionar dinero y tecnología para ayudar a los países en vías de desarrollo a adaptarse a problemas que, en gran medida, han sido generados por chimeneas y tubos de escapa muy lejanos. Pero los detalles de esa transferencia – qué países pagarán, cuánto y por qué tipo de proyectos – siguen siendo objeto de controversia.
El 11 de diciembre, la Unión Europea anunció un compromiso inicial de desembolsar 3.5000 millones de dólares anuales durante tres años para ayudar a los países pobres a abordar estos problemas, aunque los economistas prevén que el coste total será de 100.000 millones de dólares o más.
Tras las últimas catástrofes originadas por el clima, Bolivia se ha convertido en un airado portavoz de los países pobres. “Tenemos un gran problema, y ni siquiera el dinero podrá resolverlo del todo”, se lamentaba Pablo Solón, embajador de Bolivia ante la ONU. “¿Qué se puede hacer cuando un glaciar desaparece o una isla queda enterrada por el agua?”.
Los científicos aseguran que el dinero y la ingeniería pueden resolver los problemas de agua de La Paz y El Alto, con proyectos como embalses bien diseñados. Los glaciares que rodean las ciudades, que recogían agua durante la corta estación de las lluvias y la liberaban para proporcionar agua y electricidad en los largos períodos secos, han servido de almacén natural barato. Con las temperaturas más cálidas y una pluviosidad cambiante, ya no pueden hacerlo.
“Las consecuencias están apareciendo mucho más deprisa de lo que podemos responder a ellas, y en construir un embalse se tarde de cinco a siete años. No estoy seguro de que tengamos tanto tiempo”, dice Edson Ramírez, un glaciólogo boliviano que ha documentado y previsto el retroceso de los glaciares en dos décadas.
El retroceso ha superado las peores predicciones de Ramírez. Había supuesto que uno de los glaciares, el Chacaltaya, duraría hasta el año 2020. Ha desparecido este año.
Pero el calentamiento de la Tierra no es el único responsable de los eternos males de este exótico pero desesperadamente pobre país sin salida al mar, en el que la renta per cápita ronda los 1.000 dólares. El suministro de agua a las ciudades también se ve dificultado por el crecimiento de la población así como por una administración irregular, en parte, porque hay poco dinero para gestionar nada, pero también porque el Gobierno nacionalizó la empresa de distribución de agua hace unos años.
“Estas son poblaciones que siempre están al borde de la supervivencia, pero además tienen la presión añadida del cambio climático y los enormes problemas sociales”, afirma Dirk Hoffmann, director del programa sobre cambio climático de la Universidad Mayor de San Andrés, en La Paz. “Lo que está en juego es un conflicto; yo no hablaría exactamente de guerra civil. Pero habrá disturbios”.
De hecho, cuando los grifos se secaron en el vecindario de Cruz, el Distrito Solidario de El Alto, los residentes ricos de La Paz seguían teniendo agua. Esto ha despertado protestas en un país que se ha unido en torno a la retórica socialista y los derechos de los indígenas.
En Khapi, un pueblo a dos horas de La Paz, la gente considera al glaciar Illimani “nuestro Dios, nuestro gran protector”, cuenta Mario Ariquipa Laso, de 55 años, un arrugado granjero que cultiva patatas y maíz en las pronunciada pendientes a la sombra del glaciar. Hace 10 años, suministraba una corriente suave y constante durante los meses secos que mantenía regados los cultivos. Hoy, con el Illimani en retroceso, el agua “simplemente mana” del glaciar, una mezcla amarillenta. “Muchos de nosotros estamos pensando en no tener más hijos”, afirma Margarita Limachi Álvarez, de 46 años, que lleva un gorro andino azul con orejeras. “Sin agua ni comida, ¿cómo vamos a sobrevivir?”.
En los últimos años, las vidas de los bolivianos también se han visto sacudidas por una serie casi bíblica de sucesos meteorológicos extremos, muchos de los cuales los científicos creen que probablemente estén relacionados con el cambio climático. Este años trajo unas temperaturas abrasadoras y la sequía mató a 7.000 animales de granja.
Los países desarrollados están de acuerdo en que tienen la obligación de contribuir a aliviar estas tensiones, pero muchos siguen reacios a dar dinero, en parte porque los países pobres tienen pocos planes concretos para abordar los problemas climáticos. Pero con poco dinero o experiencia, en difícil diseñar un nuevo embalse gigante o un sistema para transferir agua a todo un país.
THE NEW YORK TIMES – EL PAÍS, Miércoles 23 de diciembre de 2009

04 febrero 2010

El Aral, un mar al borde la muerte

RODRIGO FERNÁNDEZ – Moscú
El mar de Aral, víctima de una de las más grandes catástrofes ecológicas del siglo pasado, ya no tiene salvación. El Aral, que era el cuarto lago más grande del mundo (unos 66.000 kilómetros cuadrados), en 2004 ya había perdido un 75% de su extensión, y sus aguas habían quintuplicado su salinidad. Las imágenes fantasmagóricas de barcos abandonados en medio de un desierto son testimonio de esta tragedia.
Para frenar al menos esta dinámica se necesita la cooperación de los países de Asia Central que antes formaban parte de la desaparecida Unión Soviética. De momento, sin embargo, eso parece una misión imposible. Kazajistán y Uzbekistán – naciones que se reparten lo que queda del Aral – están enfrentadas con Kirguizistán y Tayikistán, repúblicas por donde fluyen los ríos que alimentaban el otrora gran mar interior. El Amu Daria y el Sir Daria se forman en las montañas del Tian Shan y el Pamir. El primero corre desde Tayikistán por Turkmeistán y Uzbekistán , mientras que el segundo lo hace desde Kirguizistán por Tayikistán, Uzbekistán y Kazajistán.
Es decir, que los países ricos en petróleo y gas – Kazajistán, Turkmenistán y Uzbekistán – obtienen el agua de países pobres, como son Kurguizistán y Tayikistan. De hecho, los dos últimos no tienen recursos económicos para comprar los hidrocarburos a precios de mercado y ven en el desarrollo de la industria hidroeléctrica la única salida de la crisis. De ahí que quieran acelerar sus planes de construir las centrales de Rogún (Tayikistán) y las de Kambarat 1 y 2 (Kirguizistán). Pero a estos planes se oponen categóricamente los presidente uzbeko, Islam Karímov, y el kazajo, Nursultán Nazarbáyev.
De hecho, la construcción de esas centrales será el acta de defunción del Aral. El último intento de llegar a un acuerdo se hizo esta primavera, en la cumbre celebrada por los países miembros de la Fundación Internacional para la Salvación del Aral, que concluyó sin compromisos.
Así las cosas, el Aral parece condenado a seguir secándose. Tarea más urgente que tratar de conseguir los imposible – recuperar el lago – es salvar a la gente que vive alrededor del agonizante mar interior. Eso, al menos, es lo que piensan en Karakalpakistán, región autónoma de Uzbekistán. Para ello, la citada fundación ha comenzado este año un proyecto para crear una serie de embalses a lo largo de la costa del mar interior, en el delta del Amu Daria. El resultado será que para 2013 habrá ya más de 30.000 hectáreas con plantas que afirmarán el terreno en el lecho seco del lago y embalses con una superficie conjunta de 270.000 hectáreas. Al otro lado de la frontera uzbeka, en la parte kazaja del Aral, es donde más éxito se ha tenido en la lucha por preservar parcialmente este mar interior. Gracias a un dique artificial, que separa el Aral kazajo o el Pequeño Aral de los dos lagos en que ha quedado dividido el antiguo mar interior en territorio uzbeko, no sólo se ha logrado detener el proceso de desecación, sino que incluso ha comenzado ya la resurrección: se ha recuperado más del 40% de su superficie en un año y medio.
Esa presa, construida en 2005 y con 12 kilómetros de largo, permitió elevar el nivel de las aguas cuatro metros. Ahora, gracias a un crédito pactado con el Banco Mundial, el proceso de recuperación debe continuar, lo que llevará al resurgimiento de la pesca.
Verdad es que para algunos científicos esta lucha por el Aral no tiene mayor sentido, ya que la tragedia no es consecuencia de la conducta irracional del régimen soviético, que aplicó una política nefasta con el objetivo de obtener grandes cantidades de algodón para producir explosivos. Para estos científicos, la sequía paulatina del Aral se explica por los proyectos geológicos que se desarrollan en esa región.
Los especialistas partidarios de esta teoría sostienen que el fenómeno no es nada nuevo y que el Aral ha tenido épocas en que se ha ido secando y otras en que se ha recuperado y el nivel de las aguas ha subido. El estudio de los cambios sufridos por el Aral en 7.000 años de historia muestra que éste y el Caspio son componentes de un mismo sistema, lo que se puede ver, además, en las observaciones realizadas desde el espacio. Los mapas que han hecho del Aral en diferentes periodos históricos muestran, según ellos, la fluctuación de su tamaño. Por ejemplo, en el año 1500 antes de nuestra era, el Aral se habría reducido a lo que es hoy, más o menos. Cuando esto sucedía, las aguas del Caspio aumentaban.
El fenómeno opuesto se observó por última vez en los años treinta del siglo pasado, y esa caída del nivel de las aguas del Caspio – que alcanzó tres metros – continuó hasta fines de los setenta, con el consecuente retroceso del mar en cientos de metros. Los partidarios de esta teoría recuerdan que en aquellos años la gran mayoría de los especialistas estimaba que la disminución de las aguas del Capio era causada por los cinco gigantescos embalses con sus respectivas centrales eléctricas construidos en el Volga, principal río que desemboca en ese mar. Ahora el Caspio ha recuperado el nivel que tenía en los años treinta , y la región se enfrenta a un problema diametralmente opuesto a la del Aral, pues el mar amenaza con inundar territorios donde viven unas 200.000 personas. Resumiendo: el Aral y el Caspio se comportarían como dos vasos comunicantes; cuando uno comienza a perder aguas, el otro empieza a recuperarlas.
Los karakalpakos, mientras tanto, reinciden en los errores pasados y vuelven al cultivo del algodón, ya que es una fuente importante de ingresos. Además, tienen esperanzas en que las exploraciones que se llevan a cabo en el lecho seco les permitan descubrir gas y petróleo.
EL PAÍS – TIERRA, Sábado 16 de enero de 2010

Los países desarrollados suspenden de nuevo en ahorro energético.

S.V. – MADRID
Con Copenhague a la vuelta de la esquina, muchos son los expertos que reclaman un mayor compromiso en la lucha contra el cambio climático. En esta línea, la Agencia Internacional de la Energía (IEA son sus siglas en inglés) considera que es indispensable mejorar significativamente la eficiencia energética. La IEA propuso 25 recomendaciones en las cumbres del G8 celebradas en 2006, 2007 y 2008, que permitirán, si se aplican sin demora a nivel mundial, reducir las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) en 8,2 gigatoneladas al año para el horizonte 2030. Es decir, una disminución equivalente al doble de las emisiones de CO2 que genera hoy al año la Unión Europea.
¿Pero los países están haciendo lo suficiente en eficiencia energética? Algunos países miembros de la IEA (28 países en los que se incluye España) están aplicando una amplia gama de medidas de eficiencia energética (que van desde los edificios, el transporte, la Industria, la iluminación y los aparatos), pero sus esfuerzos sin insuficientes. sobre todo en el sector Transporte. Y resulta esencial tanto por el medio ambiente, como para la seguridad energética y para la economía. En concreto, ningún país miembro de la IEA ha aplicado total o sustancialmente más del 57 por ciento de las recomendaciones dadas y dos países de hecho no han aplicado ni el 10 por ciento de estos consejos. Por eso, desde la IEA concluye que todos sus países miembros necesitan de forma urgente aumentar la aplicación de políticas de eficiencia energética.
Desde la IEA recuerdan que las medidas de ahorro energético conllevan otros beneficios significativos, como la creación de empleo y mejoras en la salud (por aquello de las muertes prematuras que provoca la contaminación ambiental).
MIL MILLONES DE COSTE
Por otra parte, WWF publicó el jueves el informe “La ruta de España hacia Copenhague” para solicitar al Gobierno español un fuerte compromiso en la lucha contra el cambio climático. La organización pide que España asuma en 2020 el objetivo de reducir en un 30 por ciento las emisiones de CO2 de los sectores difusos respecto a las de 2005. Los sectores conocidos como difusos son el transporte, residencial, comercial, institucional, residuos, agricultura o industrial. Ninguno de ellos están incluidos en el comercio de derechos de emisión.
El análisis realizado por WWF, junto con la consultora Ecofys, muestra que el coste para cumplir con esta meta de reducción del 30 por ciento es de unos 1.000 millones de euros. Si se estima un período de puesta en marcha de cinco años, el coste anual sería de 200 millones, es decir, el 0,02 por ciento del PIB español.
LA RAZÓN – VERDE, Domingo 18 de octubre de 2009

Carrefour elimina las bandejas de plástico de fruta y verdura.

S.S. – MADRID
Primero fueron las bolsas de plástico. Ahora el turno les ha llegado a las bandejas de poliexpán. Carrefour acaba de anunciar que sustituirá las tradicionales barquetas de plástico de fruta y verdura por recipientes de cartón ondulado hecho a partir de papel reciclado.
Se trata de una iniciativa pionera en España en el sector de la distribución, que se irá implantando de forma progresiva en cada uno de los centros de la cadena, tal y como ha anunciado la compañía francesa. El grupo Carrefour demuestra de este modo su apuesta por fomentar la utilización de materiales sostenibles en sus establecimientos. Y es que este nuevo producto es cien por cien reciclable, renovable, biodegradable y, por ende, sostenible.
La barqueta de cartón ha sido diseñada por la Sociedad Anónima Industrias Celulosa Aragonesa (SAICA), que es precisamente el mayor fabricante de papel para cartón ondulado de Europa.
Además de utilizar papel reciclado en los recipientes, estos, una vez usados, han de depositarse en el contenedor azul. Y una vez allí, será entonces cuando la industria los convierta de nuevo en cartón o papel, algo en lo que únicamente tardará diez días de media.
El usuario que quiera recibir su compra en casa tampoco verá bolsas ni bandejas de plástico en su cesta. La compañía también ha completado la sustitución de las bolsas de plástico por cajas de cartón en los envíos de compras a domicilio. Algo importante, ya que este servicio supera los 500.000 al año sólo en la red de hipermercado de la cadena francesa.
OTRAS ACCIONES
Pero éstas no son las únicas acciones verdes y sostenibles de la compañía. El grupo Carrefour está ahorrando hasta un 8 por ciento de energía de sus centros por metro cuadrado, con el fin de alcanzar un 20 por ciento en 2012. Parte de la energía que consumen sus centros la obtiene de los paneles fotovoltaicos que han instalado en las cubiertas y que generan más de 109.000 kilovatios hora (kWh) al año.
Asimismo, la compañía ha conseguido reciclar el 65 por ciento de los residuos y producir energía mediante biometanización. Ha desarrollado y productos sostenibles, como denotan sus gamos ECO y BIO, y ha fomentado la educación ambiental a través de proyectos escolares, formación ambiental a la totalidad de los empleados, etcétera.
Todas estas iniciativas indican que se está produciendo un cambio notable en las prioridades del sector de la distribución comercial. Carrefour es el primero. ¿Quién es el siguiente?.

Sobre bolsas de plástico y lo que piensa la gente
Antonio Agustín. Consultor de Empresas. Filósofo y MBA IESE
“¿Qué preocupa a Vicente? Lo que preocupa a la gente”. Da que pensar que empresas como Carrefour den tanto a la manivela de hacer ecológico. Primero fueron las bolsas y ahora le toca el turno a las barquetas de poliexpán. De las primeras se reparten en España al año más de 10.000 millones , convirtiéndose en el mayor símbolo del deterioro medioambiental de 2009. De las segundas nadie aún las ha contado. He asistido a varias reuniones sectoriales en las que productores y detallistas han debatido intramuros sobre los pros y los contras de los envases. ¿Saben que el poliexpán tiene micropartículas que se meten entre las escamas o las agallas del pescado y no hay quien las quite? ¿Y que las escamas pasan a la sartén o a la cazuela y de allí a nuestro sistema digestivo? ¡Qué aproveche!. Hace un par de años me entrevisté con una treintena de directivos de empresas de supermercados entre los que hubo una coincidencia casi unánime en afirmar que la ecología no era prioridad. “Si a la gente no le preocupa...¿por qué va a preocuparnos a nosotros?”. Esta afirmación chirría con su habitual manera de proceder, basada en crear nuevos hábitos y necesidades al consumidor. Es bien conocido que ZARA rompió el concepto de temporada para forzar la consideración de que cualquier momento es bueno para comprar ropa y que los heladeros y champañizadores están logrando que el verano o las navidades no sean necesariamente las mejores fechas para comer helados o beber champán. Estas últimas iniciativas me dan que pensar. Pensar en cuántos y cuáles son los envases y embalajes (además e los procesos de producción) que generan pocos deshechos, son escasamente nocivos para el medio ambiente y además son saludables. Se ha roto el espejo. Desde hace unos meses ir a comprar al supermercado ha sembrado muchas dudas si te dan bolsas, mal y si no te las dan ... ¿será para ahorrar? ¿Habrá que volver al carro? De pequeño me ilusionaba conducir el de mi madre. En Valladolid hay quien ha inventado un carro de cartón de un uso. Al llegar a casa, lo pliega y lo mete en el container de papel y cartón para que una planta de reciclado vuelva a hacer otro. ¿Empezarán a preocupar las barquetas de poliexpán, las bolsas de plástico de pesar la fruta o las cajas reutilizables de plástico en las que ésta se transporte? La gente empieza a estar preocupada y Vicente – hoy es Carrefour – empieza a preocuparse también.
VERDE – LA RAZÓN, Domingo 20 de diciembre de 2009