07 septiembre 2007

Fiat apuesta por la ecología con un Panda extra limpio

Madrid. (EFECOM).- El constructor italiano de automóviles Fiat se ha apuntado a la tendencia verde del Salon de Frankfurt con la presentación en la exhibición alemana de un Panda que sólo emite la cifra récord de 69 gramos por kilómetro de CO2, además de nuevos motores más limpios y dos modelos de la gama Natural Power
En una nota difundida esta semana, Fiat explica que en el espacio de exhibición de la marca habrá tres áreas temáticas, cada una de ellas distinguida por uno de los colores de la bandera italiana: el verde para mostrar el compromiso con la ecología, el blanco para fascinar al público con el espíritu del "nuevo Fiat" representado por el Fiat 500, y el rojo para la pasión bajo el signo del escorpión Abarth.En el área ecológica, Fiat mostrará el concept-car Panda Aria, para el que se ha logrado un nivel de CO2 con el resultado récord de 69 g/km, además del Panda Climbing y el Multipla Natural Power Edizione Speciale 360°, embajadores de la amplia y variada gama Natural Power con propulsores de doble alimentación gasolina y metano.Los vehículos alimentados con metano reducen, argumenta Fiat, en un 23 por ciento aproximadamente las emisiones de CO2 con respecto a los equivalentes alimentados con gasolina, y reducen prácticamente a 0 las emisiones de partículas sólidas (PM). La modalidad con metano registra 114 g/km de CO2.La oferta de modelos ecológicos se cierra con los modelos Grande Punto y Bravo equipados con los nuevos propulsores 1.4 T-Jet de 120 CV y 150 CV, desarrolladas especialmente para reducir el impacto en el medio ambiente.Estos propulsores forman parte del plan puesto en marcha por Fiat para lograr el compromiso de la marca de alcanzar, antes de 2012, el nivel medio ponderado de emisiones de CO2 más bajo. Este plan prevé, entre otras medidas, el uso masivo del sistema StopStart (parada y arranque), que permite reducir los consumos en el ciclo urbano de más del 10 por ciento.En el Salón de Frankfurt serán presentados otros dispositivos como el que analiza el estilo de conducción y ofrece consejos sobre cómo conducir de una manera más "ecológica".Además del Fiat 500 en la parte blanca del espacio de Fiat, el fabricante italiano presentará en el área deportiva encarnada por del escorpión el Grande Punto Abarth S2000 y, en primicia mundial, un prototipo del Grande Punto Abarth con el kit de potenciación essesse (Super Sport). El primero, con 270 CV de potencia, y el segundo rozará los 180 CV.
laVanguardia.com , 7 de septiembre de 2007

06 septiembre 2007

Denuncian que el 80% de los árboles plantados antes del 27-M ha muerto

Tras Al Gore, el mundo disfruta de la presencia de un nuevo "guru" del ecologismo y de la lucha contra el cambio climático. No es otro que el alcalde de Madrid Alberto Ruíz Gallardón que, no conformándose con postular una y otra vez su candidatura al Congreso de los Diputados, repite hasta la saciedad que la política de Medio Ambiente llevada a cabo por su equipo de Gobierno en la capital de España es un ejemplo de lucha contra la amenaza del calentamiento global.
Al hilo de esta lucha denodada contra los gases de efecto invernadero, la prensa madrileña se hace eco hoy de una noticia que pone a las claras cual es la verdadera preocupación de este alcalde. SBM
EUROPA PRESS. 05.09.2007
Ecologistas en Acción afirma que sólo una quinta parte de los árboles plantados antes de las elecciones municipales del pasado 27 de mayo en las repoblaciones de la Huerta de la Partida de la Casa de Campo y la avenida de Portugal se mantienen con vida, y señaló que un inventario de su estado atribuye esta situación a "la falta de planificación previa, las prisas electorales y un mantenimiento inadecuado".
La organización ecologista criticó que la situación de las plantaciones de árboles efectuadas antes de las pasadas elecciones por el Ayuntamiento de Madrid es "lamentable" y se han convertido "en un conjunto de esqueletos vegetales y en un despilfarro de fondos".

Las obras talan 40.000 árboles
Concretamente, denuncian que la pasada primavera se realizó una plantación inadecuada en la Huerta de la Partida de la Casa de Campo, ya que, a su juicio, no se tuvo en cuenta el estatus de Bien de Interés Cultural ni su declaración como Jardín Histórico.
"Ocurrió todo lo contrario: las máquinas del soterramiento de la M-30 y N-V arrasaron los restos históricos que aún contenía este espacio ajardinado desde el siglo XVI. Las obras -que en su conjunto han destruido casi 100 hectáreas de zonas verdes consolidadas y supuesto la tala de 40.000 árboles- no contaban con el Estudio de Impacto Ambiental ni con el visto bueno de Bruselas", agregó Ecologistas en un comunicado.

Especies caras e inadecuadas
Según explicaron los ecologistas, en el mismo terreno se plantaron más de 800 árboles de "especies caras y, casi siempre, inadecuadas" y cuyo precio osciló entre los 100 y 300 euros, alcanzando los 1.000 euros en algunas especies como granados, olivos o higueras ejemplares , "que por el momento, al ser especies mediterráneas y adaptadas a nuestro clima, son las únicas que se mantienen bien".
Pasados unos meses, la organización afirma que de los 800 árboles, casi la mitad, excluyendo las tres especies citadas, "han muerto o están muy debilitados, como es el caso de los nogales, perales, manzanos o ciruelos".

Cerezos de la Avenida Portugal
Por otro lado, Ecologistas en Acción asegura que el 30% de los los centenares de cerezos plantados sobre el soterramiento de la Avenida de Portugal ha muerto y casi todos los restantes están prácticamente desfoliado, "porque no se adaptan al clima seco de Madrid, prefiriendo las montañas del norte o riberas frescas".
Por esos motivos, el colectivo ecologista solicita a las autoridades municipales que tenga en cuenta para la reposición de marras y plantaciones posteriores el uso de especies más adecuadas a nuestro clima, porque, en definitiva, "la improvisación del Ayuntamiento sale muy cara".

20 MINUTOS 06/09/2007

03 septiembre 2007

El Papa pide un compromiso medioambiental

El Papa Benedicto XVI reunió este fin de semana a 500.000 jóvenes en el santuario italiano de Loreto, a los que con un lenguaje directo y cercano pidió que cambien el mundo y protejan el medio ambiente. El mensaje medioambiental se acentuó con la vestimenta del propio Papa y de los religiosos que le acompañaban, todos de verde.
Este era el segundo gran encuentro del Papa con los jóvenes, el anterior fue en la localidad alemana de Colonia, en la Jornada Mundial de la Juventud de 2005. Benedicto XVI se mostró cercano con su audiencia y en diversas ocasiones formuló llamamientos en favor del medio ambiente y les involucró en esta misión. Ayer, durante la misa, les recordó que a ellos les está confiado el fututo del planeta. Es necesario "un sí decidido a la protección del medio ambiente" y un compromiso fuerte para invertir las tendencias que amenazan con llevar a "situaciones de degradación irreversibles", por lo que son necesarias "decisiones valientes" antes de que sea "demasiado tarde".

El Papa exhortó a los jóvenes a que vayan "contracorriente" eligiendo un estilo de vida basado en la "humildad".


EL PAÍS, lunes 3 de septiembre de 2007

Merkel respalda un acuerdo del clima basado en la población

La canciller de Alemania, Angela Merkel, quiere ofrecer a los países en vías de desarrollo un pacto sobre el cambio climático basado en el tamaño de la población.
Merkel, que ayudó a redactar el protocolo de Kioto cuando era ministra de Medio Ambiente en 1997, sugirió que los páíses en vías de desarrollo deberían poder incrementar sus emisiones per cápita mientras los industrializados recortan los suyos, hasta que todos alcancen el mismo nivel.

LA GACETA FIN DE SEMANA, 1 Y 2 DE SEPTIEMBRE DE 2007

Desertización, un desafío planetario

Se celebra en Madrid la octava Conferencia de la ONU para la Lucha contra la Desertización
POR S. BASCO. MADRID
El reloj lento e inexorable que marca las eras geológicas de nuestro planeta lleva ya contabilizadas muchas etapas prolongadas de frío y de calor, de aridez y de exuberancia, de climas templados y extremos. Dejada a su albedrío, la Tierra ha vivido glaciaciones cíclicas y sus correspondientes periodos interglaciares, recuperando sus características pasadas rumbo al próximo cambio sin que ninguna fuerza haya roto ese movimiento pendular.
Pero he aquí que ha llegado el hombre, que ha descubierto el desarrollo y que, por fin, se ha dado cuenta de que sus actividades pueden interferir en ese ciclo hasta ahora fiable. El hombre es capaz de romper todos los esquemas, de hacer descarrilar el planeta. Lo sabe ya. Es consciente de que ha de cuidar de la Tierra, y no lo hace. Debe ser la mano que mece la cuna... sin matar a la criatura.
Sabemos que la erosión y la degradación afectan ya a un 41,3% de la superficie terrestre, y que en estas regiones vive el 34,7% de la población, casi 2.500 millones de personas -la mayor parte en países en desarrollo-, según datos de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, patrocinada por la ONU. El desierto avanza por doquiera, pero no es ese el verdadero problema. Por desertización -o aridización- debemos entender el proceso por el que un territorio que no posee las condiciones climáticas de los desiertos -principalmente zonas áridas, semiáridas o sub-húmedas-, termina por adquirir sus características.

La acción humana
Esto sucede como resultado de la destrucción de la cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta progresiva de agua. Es decir, factores todos en los que la acción de hombre es determinante. El germen que alienta el problema es la pobreza. Y las zonas áridas superan ya los 12 millones de kilómetros cuadrados, con una extensión mayor a la suma de China, Brasil y Canadá, tres de los más grandes países del planeta.
Más de 1.200 millones de personas se encuentran directa o indirectamente amenazadas en sus entornos naturales por la degradación de las tierras, terrible para los cultivos y el ganado. Muchos terminarán emigrando a lugares menos duros. Y entonces el problema no será sólo climático, será también económico y, sobre todo, social.

Cuatro escenarios
La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio prevé cuatro escenarios posibles para la desertización progresiva que vive la Tierra. Más o menos agresivos. Pero todos ellos temibles. Naciones Unidas identifica también la causa con claridad: la pobreza, que empuja al hombre a un uso insostenible de la tierra, que a su vez impulsa el cambio climático.
Consciente del problema la comunidad de naciones, hoy se abre en Madrid -en presencia de los Príncipes de Asturias- la octava Conferencia de las Partes de la Convención de la Naciones Unidas en la Lucha contra la Desertización. Hasta el próximo día 14, casi dos mil expertos de 191 países, pertenecientes a agencias de la ONU, organismos intergubernamentales, gobiernos y organizaciones ecologistas debatirán la dirección a tomar y las acciones a emprender para encarar el problema de la desertización. La conferencia, que tiene periodicidad bienal -la anterior reunión se celebró en Nairobi en 2005-, analizará principalmente el diseño de instrumentos financieros para frenar la degradación del suelo.

Plan Estratégico de Mejora
El secretario en funciones del Convenio de Lucha contra la Desertización, Gregoire de Kalbermatten, ha indicado que uno de los objetivos fundamentales será elaborar un Plan Estratégico de Mejora que remodele en profundidad este Convenio de la ONU, de forma que se acrecienten su eficacia y operatividad.
El riesgo es real. Se conoce bien desde hace décadas. Todos los secretarios generales de la ONU, desde los días de Javier Pérez de Cuéllar, han calificado la desertización como «la mayor amenaza para el planeta».

ABC, lunes 3_9_2007

02 septiembre 2007

El desierto se alimenta de biocombustibles

Belén Tobalina
Madrid- La degradación de las tierras, que palidece desde hace ya varias décadas al continente africano, avanza entre los países mediterráneos. España es, según los expertos, el país europeo más afectado. Un 35 por ciento de nuestra superficie presenta un riesgo significativo de desertificación. Más de un 15 por ciento tiene un riesgo elevado de degradación y otro 19, un riesgo medio, según datos de Ministerio de Medio Ambiente. Un dos por ciento de toda España ya presenta unos niveles elevados del fenómeno. La sobreexplotación de los recursos hídricos, la desaparición de bosques, el sobrepastoreo y la huella del ladrillo y hormigón son los principales desencadenantes de este proceso, en el que las variaciones climáticas y, por tanto, la sequía, juegan también su papel. Pero a pesar de saberse sus causas actuales (el caso de Tabernas, en Almería, es un ejemplo de certificación heredada, lo cierto es que los factores no sólo continúan, sino que en algunos casos, sigilosamente, aumentan.


Cultivos intensivos. Es el caso de los biocombustibles. «Hasta ahora en la Unión Europea se estaba tratando de reducir la superficie cultivada. Se aludía entonces a motivos económicos y del medio por la presión que éstos hacen sobre él», manifestó Joan Puig de Fábregas, de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), del CSIC. Pero la irrupción de los biocombustibles en el mercado ha producido una nueva demanda. Por una parte, los precios de los piensos han subido; por otra, los políticos y gran parte de la sociedad los ve como la solución inocua contra el cambio climático. Pero no sólo tienen ventajas. Cultivados de forma intensiva presentan los mismos problemas que el resto de los cultivos, puesto que eso es lo que son. Los recursos hídricos descienden y el agua marina irrumpe en los sobreexplotados acuíferos. Y es que para la tierra, son un cultivo más. Pero lo rentable y medioambientalmente positivos que son parece que ha provocado que los políticos en algunos casos hayan mirado hacia otro lado. «En zonas abandonadas, muchas de las cuales habían recibido previamente subvenciones para que se procediera al fin de la actividad en ellas, se ha comenzado a cosechar diferentes especies de plantas para la producción de biocombustibles. Por eso, la erosión en esas zonas ha aumentado», denunció Fábregas. «Los biocombustibles no son tan maravillosos ni tan inocuos como se venía diciendo».


Ganado. Pero no se trata del único caso. El ganado tiene que pastar y si se introduce en una determinada zona un exceso de reses, la tierra se degrada. «En las zonas de dehesas de Badajoz y parte de Cáceres, el exceso de ganado, sobre todo bovino, aumenta la desertificación, ya que aunque les dan concentrado de pienso, los animales siguen comiendo. Y reciben subvenciones de la UE que priman por cabeza de ganado», lo que aumenta el número de ejemplares que un mismo dueño tiene, explicó el experto del CSIC.


Tecnología. A estos casos se suma el riesgo que en algunas ocasiones puede provocar el avance tecnológico. «La tecnología ha permitido que se mejore la producción. Los olivares hoy producen más que antes», pero el suelo y su capacidad de degradación es la misma.


Salinización. A estas incongruencias se suman otros factores. «Uno de los riesgos de la agricultura es la salinización de los suelos, tal y como ha sucedido con el Ebro», aseguró Puig de Fábregas. Al utilizar más agua de la ecológica de los acuíferos, éstos no sólo han perdido volumen de agua de sus «reservas», sino que en algunos de ellos su sobreexplotación ha permitido la intrusión de agua marina con lo que se han salinizado. «Los regadíos han provocado una sobreexplotación de acuíferos registrada en Almería, Murcia y Alicante, así como en La Mancha», añadió.


Sequía y lluvias. Los expertos explican que «en Andalucía, sobre todo en la parte occidental, los olivares nuevos se están desarrollando en antiguos bosques, sobre pendientes». Es decir, que no sólo se pierden estos embalses naturales, sino que además de haber una pendiente notable, el agua irá erosionando paulatinamente el terreno al no tener la vegetación que antes protegía el suelo. La erosión aumentará, por tanto, en las zonas donde el volumen pluviométrico anual sea mayor. No sucedería exactamente de este modo si no se hubiera eliminado la vegetación. De hecho, la sequía y las lluvias son dos condicionantes climatológicos que causan la desertificación.
«La máxima erosión se registra en zonas semiáridas, donde suelen registrarse entre 300 y 400 milímetros de lluvia al año. Si llueve por debajo de 300 milímetros la erosión disminuye, ya que con el tiempo esta zona se convierte en árida, con estepas, al no haber agua. Y si, por el contrario, llueve más, en estas zonas habrá vegetación suficiente (bosques) para frenar el agua y, por tanto, la erosión», explicó el experto del CSIC.
En España, por tanto, “las zonas de mayor riesgo de desertificación están en el Este y Sureste peninsular, allí el riesgo es alto”, manifestó Juan Sánchez, investigador del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE) que formará parte del Comité de Ciencia y Tecnología de la Octava Conferencia de las Partes de Lucha contra la Desertificación de Naciones Unidas que comenzará el lunes en Madrid. Concretamente “en la Comunidad Valenciana, la desertificación afecta hoy al 24 por ciento de la región. Alicante es la zona semiárida más vulnerable de la región. El 44 por ciento de su tierra sufre un riesgo muy alto/alto de desertificación; Valencia, un 22 por ciento, y en Castellón, el riesgo lo tiene un 12 por ciento de su tierra”, reveló Sánchez, quien por cierto, también participó en la COP5 que se celebró en Ginebra. Pero el riesgo aumenta en la isla de Gran Canaria. “El 66 por ciento de la Isla se encuentra hoy en esta muy grave de desertificación. Si cambia la vegetación el suelo se irá degradando paulatinamente, entonces el riesgo de desertificación afectará al 80 por ciento de esta tierra”, aseguró. En el caso de esta Isla el problema aumenta por lo montañosa que es. “Más de la mitad de Gran Canaria tiene una pendiente acentuada”, recordó Sánchez.


LA RAZÓN, domingo 2 de septiembre de 2007

01 septiembre 2007

El sol deslumbra a los inversores

La fiebre por la energía fotovoltaica, con una rentabilidad garantizada durante 25 años, desborda las previsiones del gobierno
M.V.GÓMEZ / C.DELGADO
Madrid
Milagro, a más de 70 kilómetros al sur de Pamplona. En una extensión de 51 hectáreas, un bosque ordenado de 889 estructuras solares de silicio brilla bajo el sol. Acciona tardó sólo 8 meses en construir en este municipio navarro la huerta solar fotovoltaica de Monte Alto, inaugurada el pasado marzo. Al mismo ritmo frenético, en España han comenzado a proliferar este tipo de instalaciones. Hasta tal punto que las previsiones del Gobierno para un lustro se han quedado obsoletas en apenas dos años.
El Plan de Energías Renovables fijó para 2010 una potencia fotovoltaica de 400 megavatios (MW), apenas un 1% de toda la instalada en España entonces, algo casi simbólico. Una meta que se alcanzará el año que viene, apuntan fuentes del sector.
En 2000 había instalados 2,85 megavatios de producción eléctrica fotovoltaica; en 2004, 37 megavatios. A finales del año pasado, 137. Y no se detiene ahí. En Extremadura, la Junta baraja peticiones para instalar 900; en Castilla – La Mancha, 600; y en Andalucía, formalmente casi 200, pero fuentes oficiales multiplican la cifra por 10. En toda España los datos se disparan. Empresas del sector hablan de 6.000 megavatios proyectados. La mayor patronal de energías renovables, APPA, llega a fijar la fiebre de conexión en 18.000.
En este contexto, los productores de material fotovoltaico no siempre dan abasto. “Nos estamos centrando en las grandes empresas, porque la alta demanda hace que tengamos que fijar prioridades”, asegura Ernesto Macías, director de marketing de Isofotón, el mayor fabricante de células fotovoltaicas de España.
Pero, ¿por qué esa euforia?. “La regulación actual garantiza una rentabilidad. Asegura unos ingresos recurrentes durante 25 años”, responde el responsable de la financiación energética del Banco Sabadell, Joseph Montanyés. La rentabilidad de la que habla el directivo del Sabadell se sitúa en un abanico entre el 8% y el 12%, explican en la patronal, las empresas y las entidades financieras.
El tirón de esta energía renovable frente a otras se explica por la menor inversión inicial que precisa. Para montar un parque solar son necesarios unos 500.000€ por cada 0,1 megavatio. En cambio, instalar un aerogenerador, que tiene un mínimo de un megavatio de potencia, cuesta entre uno y dos millones.
¿Y la garantía? Tiene nombre de decreto y llega directamente del BOE. El pasado 26 de mayo, el Ministerio de Industria sustituyó la norma vigente desde 2004. Ahora se garantiza que las instalaciones de entre 0,1 y 10 megavatios recibirán unos 41 céntimos por kilovatio producido durante los primeros 25 años de funcionamiento. Después, el precio baja hasta los 33 céntimos. Producir un kilovatio ronda los 25 céntimos, así que la prima garantiza recuperar la inversión con creces.
Esta fiebre fotovoltaica no ha pasado inadvertida en algunos agentes del sector eléctrico, que lo contemplan con recelo y lo califican de boom. Más de 400 empresas conocen el filón del sol. “Al ser un mercado nuevo y en expansión han surgido muchas empresas oportunistas sin base real para dar servicio a los clientes. El de 2008 será el año donde sólo las empresas con conocimiento del mercado y experiencia permanecerán”, afirma Enric Ordóñez, director general de Sisolar, una empresa con 8 meses de vida, que nació de la alianza entre Chinacrown HK y OFC Promotora Inmobiliaria.
El fenómeno ha atraído a actores ajenos a la industria. “El inversor patrimonial que antes apostaba por el ladrillo ahora lo hace en renovables, principalmente fotovoltaica”, afirma el director de financiación de proyectos energéticos del Sabadell. Sus palabras las confirma la operación realizada este verano por la Corporación Financiera Alba. La sociedad de la familia March invirtió, a través de su firma de capital riesgo Deya Capital, 150 millones en Isofotón, líder español en producción de células y placas fotovoltaicas.
Antonio de la Torre, de Abengoa, empresa andaluza de larga trayectoria en renovables, duda del beneficio de tantos inversores. “Que haya mucha gente metiendo papeles (dinero), perjudica la imagen de las empresas que tienen más tradición en el sector”, señala.
Joaquín Nieto, secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO, no pone pegas al auge de una energía limpia. “Me parece muy interesante que la inversión en energías renovables llegue del ladrillo”, asegura en la misma línea que Ernesto Macías, de Isofotón y también vicepresidente de la Asociación Europea de las Industrias Fotovoltaicas. “No hay que rasgarse las vestiduras porque haya gente ganando dinero. Esto no es una ONG, es necesario que exista una rentabilidad para que haya un avance”, añade Macías.
Las administraciones autonómicas, a las que los interesados se dirigen para pedir los permisos antes de iniciar una instalación, son conscientes del desfase entre primas previstas y peticiones, pero dejan hacer. “No es asunto nuestro: Cada uno invierte su dinero donde cree conveniente”, declara Benito Montiel, director general de Industria y Energía de la Junta de Castilla – La Mancha. “Nosotros lo que procuramos es facilitar el proceso para favorecer las energías limpias y que los trámites sean lo más accesible posible”.
Es Gobierno parece contener esta euforia. Según APPA, Industria se reunió el pasado mes de julio con varios bancos y Acciona para pedirles contención a la hora de financiar y planear nuevos proyectos de instalaciones fotovoltaicas. Poco después, el 25 de julio, el BOE acortaba los plazos para acceder a las primas reguladas, aunque dos días más tarde volvía a los períodos iniciales.
Estas idas y venidas gubernamentales han provocado la incertidumbre y las críticas del sector. El presidente de APPA, José María González Vélez, afirma que los movimientos de Industria contradicen el discurso del presidente del Gobierno. “Zapatero dice que su política energética está basada en las renovables. No entiendo como algunos de sus ministros tocan otra música”.
La asociación ecologista Greenpeace no considera negativo el gran crecimiento, ya que “está justificado por el cambio climático”. Exigen, sin embargo, una normativa que potencie más las pequeñas instalaciones. “Los trámites para poner en marcha una instalación son titánicos y eso beneficia a las grandes empresas”, explica Raquel Montón, responsable de cambio climático en la organización.
La presidenta de la Agencia Andaluza de la Energía, Isabel de Haro, en la misma dirección que los ecologistas, señala que “el próximo reto de la energía fotovoltaica es la integración urbana”: Una vía ya abierta por el Código Técnico de Edificación que obliga a la instalación de paneles fotovoltaicos o térmicos en los edificios de nueva construcción o rehabilitados.

Viejas tierras, nuevos usos

José G. tiene viñedos en Requena (Comunidad Valenciana). Hace semanas, una empresa contactó con él para comprarle 24 hectáreas. Ofrecen unos dos euros por metro cuadrado. Estos días cerrará el trato. "Somos mayores y nuestros hijos no quiern seguir en la agricultura. Es una buena vía para sacar rendimiento a las tierras", explica.

En España existen 1,4 millones de hectáreas yermas. Las 200.000 hectáreas de viñedos que Bruselas planea arrancar en la UE en los próximos años probablemente se añadirán a esta lista. La energía solar ofrece un nuevo uso: plantar placas.

Prosolia instala huertos solares. "A veces son los agricultores los que ofrecen sus tierras; otras, es al revés", explica el técnico Juan Carlos Fernández. "Compramos el terreno o lo alquilamos 30 años. Deben tener al menos cuatro o cinco hectáreas". El precio de los terrenos depende "de las horas de sol y la facilidad de concectarse a la red eléctrica". Luego llega el papeleo: "Lo más costoso, pedir la recalificación de rústico a industrial y la conexión".



EL PAÍS, lunes 27 de agosto de 2007