06 octubre 2007

Se acerca el desastre del cambio climático

The Guardian / EL MUNDO
LONDRES.- Un número récord de inundaciones, sequías y tormentas por todo el mundo a lo largo de este año hace prever un "cambio climático mega desastroso", según ha avisado el coordinador de situaciones de emergencias de Naciones Unidas, Sir John Colmes.
Este diplomático británico, que también es subsecretario general de Naciones Unidas para asuntos humanitarios, afirmó que las funestas predicciones sobre el impacto del calentamiento global se están haciendo realidad.
"Somos testigos de los efectos del cambio climático. Cada año puede resultar insólito, pero el patrón parece estar bastante claro. Por eso estamos intentando decir que, por supuesto, hay que tratar la mitigación de las emisiones; pero que el problema está aquí y hora, ya nos afecta."
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) ha emitido 13 alertas 'flash' o de urgencia en lo que va de año. El número triplica el del año 2005, que ostentaba el anterior récord.
Hace dos años, tan sólo la mitad de los desastres internacionales tratados por OCHA tenían algo que ver con el clima. Pero este año, de los 13 sólo uno no estuvo relacionados con el clima. "Y 2007 no ha terminado. Sin duda alguna, tendremos muchos más de aquí a finales del año, me temo", añadió Sir John.
Se esperan más alertas en las próximas semanas, debido a las inundaciones que están azotando el oeste de África. "Todos estos eventos en sí mismos no tuvieron como consecuencia una elevada cifra de fallecimientos, pero sí se unen todos, el resultado es un mega desastre", puntualizó.
La única llamada de emergencia de este año no relacionada con el clima fue la de un terremoto en Perú en el mes de agosto. Todas las demás se produjeron tras una cadena de inundaciones sin precedentes en gran parte de África, el sur de Asia y Corea del Norte, seguida de una severa sequía en el sureste africano, el huracán de categoría cinco de Nicaragua y las condiciones climáticas extremas de Bolivia, con sequías e inundaciones al mismo tiempo.
Las alertas de OCHA representan la punta de un iceberg, ya que se lanzan únicamente con la aprobación del país afectado. India resultó gravemente afectada por las inundaciones que azotaron el resto de la región asiática en julio. Pero, a diferencia de su vecina Pakistán, su Gobierno no solicitó ayuda a la ONU.
OCHA cree que 66 millones de personas se han quedado sin hogar o se han visto afectadas de otras formas en el sur de Asia. Las vidas de varios millones de personas se vinieron abajo en toda África. Sudán, Mozambique, Madagascar, Zambia y Uganda experimentaron inundaciones desastrosas, y Suazilandia y Lesoto declararon el estado de emergencia a causa de las sequías, que redujeron las cosechas a la mitad.
El último llamamiento de Ocha fue lanzado ayer, para intentar recaudar fondos de socorro en emergencia para Ghana, donde más de 400.000 personas se han quedado sin hogar como consecuencia de las inundaciones. Es posible que en breve comiencen otros llamamientos para Togo y Burkina Faso.
"Las inundaciones en África actuales son las peores que nadie recuerda", asegura Sir John, expresando su frustración ante la poca atención mediática en los países occidentales dedicada a lo que él califica de catástrofe climática.
Las inundaciones son algo que se convertirán en habitual en un planeta en calentamiento, y el cambio climático tiene un doble efecto, ya que incrementa la frecuencia de las tormentas, y al mismo tiempo frena la capacidad de las plantas de absorber agua de la tierra.

La Conferencia de Bali

En diciembre tendrá lugar en Bali una cumbre sobre el cambio climático, en la que se quieren establecer los principios de un nuevo tratado internacional que sustituya al de Kioto, que finalizará en 2012. Las negociaciones se enfrentan a la decidida oposición estadounidense a que se fijen objetivos obligatorios con respecto a las emisiones. La mayoría de los negociadores dudan que pueda lograrse un verdadero avance antes de que el gobierno de George W. Bush deje el poder en el año 2009.
Sir John expresa que, independientemente de lo que se lleve a cabo con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero, ahora es imprescindible invertir el dinero en mitigar el impacto que el cambio climático está produciendo. "No es posible detener los desastres ni evitar que ocurran, pero se puede hacer mucho para reducir su impacto sobre la vulnerabilidad de la humanidad, asegurándose de que la gente no viva en las costas o en las llanuras de los ríos, y que las carreteras estén más altas que los pantanos".
Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), que dirige la investigación sobre el tema, el calentamiento global perturbará y devastará potencialmente las vidas de miles de millones de personas.
Y mientras que el calentamiento global comienza a dejarse sentir, se perciben señales de la "fatiga de los donantes". De los cerca de 240 millones de euros solicitados para las 13 alertas de emergencia de OCHA, tan sólo 80 millones provienen de donaciones.
EL MUNDO, sábado 6 de octubre de 2007

05 octubre 2007

Quien contamine pagará y reparará el daño ambiental

A.A.L. MADRID
La frase «quien contamina paga», que tanto repiten las autoridades ambientales, aunque luego uno de los mayores desastres de nuestro país, el vertido tóxico en Doñana, no haya costado aún un euro a la empresa que lo provocó, se complementa ahora con «quien contamina, repara». Y es que la Ley de Responsabilidad Ambiental, aprobada ayer por el Parlamento, persigue que las empresas o titulares de actividades contaminantes respondan ante posibles daños al medio ambiente hasta 30 años después de ocurrido el evento que los ocasionó.
Una norma que que afecta a más de 5.000 instalaciones industriales, unas 30.000 empresas de transporte y casi un millón de explotaciones agrarias. Se trata de asegurar que el responsable de la actividad devuelva los recursos naturales a su estado original, sufragando el total de los costes. Para asegurarse de que las empresas disponen de los recursos económicos necesarios para hacer frente a su responsabilidad, la ley exige la constitución de una garantía financiera, que se introducirá de forma gradual a partir de 2010. Además de estos seguros que permitirán hacer frente a la reparación, también habrá multas para los que incumplan la ley, y van desde los 10.000 hasta los 2 millones de euros.
Junto a la reparación efectiva del daño, se persigue reforzar el principio de prevención. Hay que destacar que el gasto de las empresas españolas en prevención de riesgos ambientales ha crecido de manera muy significativa a lo largo de los últimos años (alcanzando en 2003 los 2.000 millones de euros). Sin embargo, la tasa de accidentes industriales con efectos en el medio ambiente es susceptible de mejora.
Entre las actividades que estarán sujetas a la norma se encuentran la mayor parte de los sectores industriales; la gestión de residuos; fabricación, almacenamiento, transformación y transporte de sustancias peligrosas, así como productos fitosanitarios; pero también el cultivo, transporte y comercialización de organismos genéticamente modificados. Quedan fuera de la norma los daños derivados de los conflictos y la defensa nacional; los fenómenos naturales; la contaminación difusa; los riesgos nucleares (cuentan con otra norma), y el transporte marítimo de hidrocarburos y mercancías peligrosas, regido por leyes internacionales.
ABC, VIERNES 5 DE OCTUBRE DE 2007

04 octubre 2007

El Ártico tiene un 39% menos de hielo marino que en 1979

A. A. L.
MADRID. La superficie marina helada en el Ártico ha alcanzado su mínimo histórico. Desde que comenzaran las mediciones de satélite hace casi 30 años los números de finales de septiembre nunca habían sido tan bajos. En total, 4,28 millones de kilómetros cuadrados, un 23% menos que el anterior mínimo alcanzado en 2005 y un 39% inferior que la media anual entre 1979 y 2000.
Walt Meier, miembro del National Snow and Ice Data Center de Estados Unidos, que ha realizado las mediciones, asegura en la revista «New Scientist» que se trata de «una marca dramática, pues no es que se haya batido el récord sino que se ha pulverizado». «La capa de hielo ha entrado en caída libre», añadió.
Según científicos de la Universidad de Queen de Ontario (Canadá), durante el mes de julio se han llegado a registrar temperaturas de hasta 22 grados centígrados en una zona, la isla Melville, cuya temperatura media en esa época es de cinco grados. La noticia el martes de que el bloque de hielo de 66 kilómetros cuadrados -que en 2005 se desprendió de la plataforma helada de Ayles-, se ha partido en dos y que una de ellas se dirige directamente hacia las instalaciones de gas y petróleo de Alaska son sólo la cara visible de los efectos del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero .
Pero además de eso, los científicos identifican tres factores que han contribuido a estos bajos niveles de hielo marino. El hielo durante el invierno fue menos espeso de lo habitual; las temperaturas fueron particularmente altas durante el verano porque las corrientes llevaron al Norte masas de aire caliente y, por último, los cielos en esa zona del globo estuvieron muy despejados entre 43 y 55 días entre el 1 de junio y el 23 de julio, justo cuando el Sol se sitúa encima del Ártico.
Más información: http://nsidc.org/
ABC, JUEVES 4_10_2007

03 octubre 2007

Un 75% de los españoles vive expuesto a niveles peligrosos de contaminación

GUSTAVO CATALÁN DEUS
MADRID.- Tres de cada cuatro españoles vive en entornos urbanos con niveles de contaminación por encima de la reglamentación y las recomendaciones, lo que provoca una reducción de la esperanza de vida de entre varios meses y dos años. Ésta es la alarmante conclusión del informe Calidad del aire: clave de sostenibilidad urbana, elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE).
La cifra de españoles que viven en zonas fuera de los valores límites recomendados por la OMS, que serán obligatorios en 2010 en la UE o que no son alertados debidamente por las autoridades cuando un contaminante supera los límites, oscila entre 12 y 38 millones de personas. La cantidad de ciudadanos afectados depende de los contaminantes analizados en el estudio.
En España existe "otra verdad incómoda", señaló ayer Luis Jiménez Herrero, director del OSE, para referirse a la contaminación del aire en las ciudades y sus efectos sobre la salud. "Existe un estrés urbano que lleva a la insoportabilidad. Aunque los ciudadanos perciben el problema, la gente no quiere dejar el coche", añadió en la presentación de estudio.
El informe concluye que miles de muertes son evitables si se logran reducir los contaminantes. Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente, atribuye a los contaminantes del aire urbano 16.000 muertes cada año.
El informe, elaborado gracias a los datos de las estaciones de control municipales, que han sido analizados por la Universidad Politécnica de Madrid y la Carlos III, y por el Centro de Supercomputación de Barcelona, sólo tiene en cuenta seis agentes contaminantes: partículas en suspensión de menos de 10 micras (PM10) y de menos de 2,5 micras (PM2,5), el dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), monóxido de carbono (CO), Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC) y ozono troposférico (O3).
Todos ellos se han disparado en los últimos años a la par que el incremento del tráfico privado. España ha pasado en pocos años de tener un vehículo por cada cinco habitantes, a uno por cada dos. En 2005, rodaban en España 27,7 millones de vehículos, de los que 20,3 son turismos.
El único contaminante que ha descendido es el dióxido de azufre, proveniente de la combustión de carbón en centrales térmicas. Sin embargo, el ozono se ha disparado por el incremento de vehículos unido a mayores índices de exposición solar.
Otros agentes contaminantes de los que existe menos información y que pueden ser más peligrosos, como los metales pesados, los Compuestos Orgánicos Volátiles o las dioxinas, no se han tenido en cuenta. Y tampoco las sinergias entre todos los contaminantes citados. "La gravedad sería mucho peor", declaró a EL MUNDO Fernando Prieto, quien a coordinado el análisis junto a Noelia Guaita.
Causas
El origen de tanta toxicidad en la atmósfera se atribuye básicamente al tráfico y a la actividad industrial, por lo que ciudades con menos de 100.000 habitantes, pero con determinadas industrias, también están en la lista roja. Respirar en estas ciudades supone un incremento de los índices de mortalidad y morbilidad, contribuye a la aparición de ataques de asma, bronquitis, ataques de corazón y enfermedades pulmonares y cardiovasculares, asegura el estudio. "Un descenso de las PM10 de sólo cinco microgramos en Barcelona, Bilbao o Valencia, evitaría 69 muertes al año y 111 ingresos urgentes".
La Organización Mundial de la Salud (OMS) atribuye a la contaminación atmosférica un 1,4% de las muertes en el mundo. En Austria, Alemania y Francia murieron entre 19.000 y 44.000 personas en 2002 por esta causa. En Europa, entre un 1,8% y un 6,4% de las muertes de niños de hasta cuatro años son debidas a la contaminación exterior. Incluso la contaminación interior de los hogares contribuye a un 3,6 de las muertes. Niños y ancianos son los grupos de mayor riesgo.
EL MUNDO, MIÉRCOLES 3 DE OCTUBRE 2007
Fotografía: El Mundo

La sostenibilidad, una asignatura más

MANUEL F. BUSTELO
La Universidad española lleva varios años esforzándose por aprobar con buena nota una de sus asignaturas pendientes: promover el desarrollo sostenible y el respeto al medio ambiente entre toda la comunidad universitaria.
Por ello, en los últimos años, se han llevado a cabo iniciativas que tratan de fomentar esa sostenibilidad entre los estudiantes, y que tienen como principal objetivo sensibilizar sobre la necesidad de proteger y respetar la naturaleza para garantizar un mejor futuro a corto, medio y largo plazo. La tarea no es fácil por el gran esfuerzo económico y de concienciación social que supone. Como ejemplo, los españoles consumimos el 200% de los recursos naturales que tenemos y nuestras casas gastan un 40% más de energía que las del resto de europeos.
Los rectores conocen estos hábitos e intentan modificarlos desde el campus, propiciando la construcción de instalaciones e infraestructuras que permitan al estudiante conocer de primera mano qué ventajas aporta el desarrollo sostenible.
Es el caso de la Universidad de Murcia, que lleva años potenciando valores y políticas medioambientales entre sus alumnos. En uno de sus cinco campus, el de Espinardo, pueden apreciarse varias de estas iniciativas: un pequeño parque eólico, una depuradora simbiótica, zonas ajardinadas con especies autóctonas, jardines de interés botánico...
Antonio Calvo-Flores es el vicerrector de Economía e Infraestructuras y uno de los máximos responsables en la potenciación de estas medidas: «Nos estamos tomando muy en serio el asunto de la sostenibilidad y nuestra misión principal es la de crear conciencia social entre nuestros alumnos, para que ellos luego la exporten allá donde vayan».
CONVENIO. El rector de la Universidad de Murcia, José Antonio Cobacho, ha dado un paso más al firmar un convenio con Emilio Botín, presidente del Banco Santander. Gracias a él, se consolidará un ambicioso proyecto: crear cerca de 600 plazas de aparcamiento cuyas marquesinas estarán formadas por placas solares, para así dar sombra a los vehículos y aprovechar la energía del sol.
Son muchas las ideas que han ido naciendo año tras año y que han podido aplicarse con éxito a diversos centros. Pero uno de los retos de la sostenibilidad sigue siendo que los nuevos campus sean sostenibles antes y durante su edificación. Un buen conocedor de este asunto es Pablo Campos, doctor arquitecto, profesor de la San Pablo-CEU y especialista en planificación y diseño de recintos universitarios.
«Un campus debe ser didáctico y sostenible por sí mismo. Dentro hay aulas donde se imparten estas enseñanzas, pero la arquitectura universitaria debe ser, por sí misma, un ejemplo que muestre la sostenibilidad como una actitud y un ejemplo a seguir», declara Campos.
Añade que una de los requisitos previos para construir un complejo sostenible es estudiar las características y condiciones del lugar donde va a ser edificado: «No hay soluciones universales. Hay que conocer de antemano las condiciones del terreno, la orientación de los edificios, las especies vegetales autóctonas... Una excelente idea para un campus en Santander podría ser un completo desastre para uno de Sevilla».

Son muchos las universidades españolas que promueven el desarrollo sostenible en sus campus. Ir a clase en bicicleta, mostrar los perjuicios de la producción de CO2, enseñar cómo funcionan las energías renovables o hacer uso de las mismas para disminuir el consumo de los propios centros son sólo algunas de esas ideas. Las iniciativas de las universidades de Vigo, Alicante y Autónoma de Madrid son un ejemplo de ello.
PLACAS SOLARES. La Universidad de Vigo cuenta con un proyecto denominado Campus Verde que ha puesto en marcha un concurso de ideas para implantar estrategias de desarrollo sostenible e integrar energías renovables. A través de auditorías especiales, estudia si sus centros son sostenibles energéticamente y aplica medidas para mejorarlos. Un ejemplo es la idea de implantar placas solares para calentar el agua de las duchas en sus centros deportivos.
OBSERVATORIO AMBIENTAL. La Universidad de Alicante ha puesto en funcionamiento un Observatorio de Impacto Ambiental y Territorio que tiene como principal misión estudiar los diferentes problemas ambientales y ecológicos que se van detectando y proponer soluciones. Forma parte de este proyecto una docena de profesores e investigadores de diversas áreas relacionadas con este ámbito, no sólo en el campo de la ecología sino también del derecho, la geografía o las obras públicas.
‘BICICAMPUS’. La Autónoma de Madrid trabaja principalmente en el área de promoción de energías renovables y ahorro energético. Uno de sus proyectos más ambiciosos es la futura instalación de paneles solares térmicos que permitirán calentar el agua de la piscina cubierta, actualmente aclimatada con gas natural. Además, en 2006 se colocaron en sus terrenos 30.000 árboles y espera poner en marcha, para el mes de noviembre, el proyecto Bicicampus, que promoverá la movilidad en bicicleta por todo el recinto.


EL MUNDO CAMPUS, MIÉRCOLES 3 DE OCTUBRE DE 2007

Paul L. Joskow: «Hay petróleo para siempre, depende de cómo se usen las reservas»

EMILI L. BLASCO. CORRESPONSAL
LONDRES. Si hasta hace poco la razón de intentar encontrar alternativas viables era la escasez de recursos y su encarecimiento, ahora el debate sobre el cambio climático convierte la búsqueda en un proceso más exigente: nuevas energías y además no contaminantes. Joskow, profesor de Economía y Gestión del Massachusetts Institute of Technology (MIT) busca las respuestas.
-En un mundo de creciente consumo energético, ¿cuál es la solución para reducir las emisiones de gases contaminantes?
-Hay que abordar un conjunto de estrategias. Primero, mejorar la eficiencia energética, tanto en transporte como en iluminación, industria y otros usos. Segundo, potenciar energías renovables, el aprovechamiento del viento, la utilización de biocarburantes apropiados en el transporte... Tercero, desarrollar nuevas centrales nucleares: en EE.UU. se acaba de producir la primera solicitud de licencia para una nueva central nuclear; Finlandia está construyendo una nueva planta y China varias, por citar algunos países. Finalmente, hay un interés creciente en tecnologías destinadas a lo que se llama captura y secuestro del carbono para aplicarlas en países con grandes cantidades de carbón, como Estados Unidos, India y China, de manera que el carbón pueda ser usado sin vertir un exceso de dióxido de carbono en el medio ambiente. Todas estas estrategias van adelante con investigaciones y aplicaciones destinadas a reducir su coste.
-¿Está presionando en exceso la agenda política, con el imperio de lo políticamente correcto, en lo que debiera ser un debate tan sereno como realista? -En realidad siempre hay agenda política, y también agendas de grupos de intereses. El debate ya no es sobre si las actividades humanas están afectando al clima, pues finalmente se está de acuerdo de forma mayoritaria en que la actividad del hombre produce un calentamiento. El debate científico está ahora en determinar cómo de rápido es ese proceso. Las soluciones requerirán actuaciones a largo plazo, pero los gobiernos tienden a querer actuar de modo muy rápido, sin atender a toda la complejidad del problema.
-¿En qué se están tomando medidas apresuradas?
-Aprecio quizás demasiado entusiasmo en la energía eólica. Países como Estados Unidos y Canadá están dedicando muchas subvenciones a esta fuente de energía alternativa. Pero la eólica no es una fuente estable, pues depende de cómo sopla el viento. Puede que sea parte de la respuesta, pero desde luego no es la única. No debería ser el foco principal de todos los recursos para afrontar el cambio climático.
-También se había puesto una gran esperanza en los biocarburantes, pero hasta la fecha no han demostrado ser una clara alternativa.
-En Estados Unidos hay una larga tradición de subvencionar la producción de etanol procedente de maíz, más como un programa de subvención para la agricultura que como un plan energético. Cada vez está más claro que el etanol de maíz no va a ser a largo plazo una significativa fuente de combustible líquido para el transporte, por el precio del maíz y por sus emisiones de CO2. Pero hay otras opciones; todavía está por investigar en los campos de la ingeniería química y la genética con el fin de desarrollar una tecnología eficaz que transforme hierba y otros productos en alcohol etílico. Algunas de las grandes compañías petroleras están gastando mucho dinero en la investigación sobre biocarburantes.
-¿Cuánto tiempo durarán las reservas de petróleo?
-Hay petróleo para siempre, si podemos hablar así. Depende de cómo se usen las reservas. Si el precio es suficientemente alto, tendremos que utilizar energías alternativas al petróleo convencional. Es una cuestión de lo alto que sean los precios del petróleo, y de qué atractivos pueden comenzar a ser los precios de los productos alternativos a la gasolina. Sabemos cómo sacar gasolina del carbón; es caro y produce CO2, pero si podemos capturarlo y ponerlo bajo tierra podría convertirse en otra fuente de combustible líquido, y los biocarburantes entran en precios económicos a unos 100 dólares el barril.
-La energía nuclear, combatida tanto por los ecologistas, ¿se convierte ahora en solución como fuente de energía sin emisiones contaminantes?
-Los países europeos deberían dirigir una mirada fresca a la energía nuclear. Ciertamente en cuestión de seguridad existe una mala experiencia, Chernobil, pero la energía nuclear ha mejorado su funcionamiento desde un punto de visto operativo. La nueva generación de reactores son más simples y menos caros. Los datos sobre seguridad en las plantas estadounidenses en los últimos 15 años han sido excelentes. Si además resulta que las centrales nucleares no producen dióxido de carbono, hay que concluir que se merecen nueva atención. Si estamos preocupados por el cambio climático, no podemos eliminar las centrales nucleares de la mesa. Es algo que cada país tiene que evaluar por su cuenta. Necesitamos un modo de producir energía sin verter dióxido de carbono en la atmósfera. No basta con la energía eólica.Y sea como sea la eficiencia energética, países como China, India van a seguir aumentando su consumo de electricidad.
-¿Y cómo responder al aumento del consumo energético en países como España?
-En el caso de España y de otros países del sur de Europa, dentro de la combinación de las diferentes alternativas ya señaladas, cobra importancia la eficiencia energética. España está creciendo en términos de consumo energético y en ingresos per cápita; la gente compra casas más grandes o segundas viviendas, y es importante que la tecnología de mayor aprovechamiento energético se use en servicios como construcción, iluminación, calefacción y aire acondicionado. Es algo que tiene que ver con el comportamiento: cómo conseguir que los consumidores hagan rendir mejor sus recursos energéticos, y que los arquitectos y diseñadores ideen edificios para aprovechar mejor la energía.
ABC MIÉRCOLES_3_10_2007

02 octubre 2007

Biocarburantes

Fernando Méndez Ibisate

Los políticos venden medidas como la panacea, ocultando o ignorando los costes de las decisiones que adoptan. Tal ocurre con los biocarburantes o combustibles “limpios”, como remedio para combatir el cambio climático.Recuerdo un seminario en mi Facultad, al que asistí encantado y agradecido en febrero de este año, organizado por estudiantes de un master en Desigualdad, Cooperación y Desarrollo, donde se trataba el problema de la realidad boliviana (Evo Morales acababa de nacionalizar los recursos energéticos del país) como caso particular de lo que debía ser el papel del Estado en el mundo globalizado.

Me invitaron, sin duda, en calidad de defensor de posturas liberales que, aunque denostadas por la mayor parte de la audiencia y de los organizadores, dice mucho a favor de todos ellos, pues indica que la Universidad mantiene —todavía— un espíritu abierto y crítico, donde existe cierta confrontación de ideas defendidas con lógica y razón frente a muchas tiranías a que estamos acostumbrados (incluida la de las mayorías). Y todo en un marco de reglas (respeto del tiempo, corrección o trato exquisito hacia los oradores, por parte de los organizadores del evento) que forma parte de una liturgia imprescindible para el desarrollo en libertad de cualquier debate público.

En varias ocasiones, la otra oradora de la sesión aludió a los desastres causados en México por el Acuerdo o Tratado de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos (NAFTA), al que achacaba la brusca carestía del maíz y los problemas de consumo de ciertos alimentos básicos para la población; ya saben, la globalización y apertura de comercio, con condiciones desiguales y siempre desfavorables para los pobres. Desde finales de 2006, se había producido en México escasez de maíz (no en las cosechas pero sí en los mercados alimentarios), con la correspondiente subida sustancial de su precio. Dado su carácter de alimento básico y muy extendido, se produjo el consiguiente descontento popular, y ello enmarcado en un difícil y complicado acceso al poder del nuevo presidente de centroderecha, por un escaso margen de votos, al que el centroizquierda más radicalizado quiso derrocar no muy democráticamente.

Finalmente, alguien de la audiencia —creo que mexicano— intervino para recordar que precisamente el NAFTA, que en muchos sectores todavía no se había desarrollado como consecuencia de los períodos de transición o carencia establecidos, había excluido expresamente los productos agrícolas —por cierto, a petición de Estados Unidos y para defender los intereses de sus agricultores— hasta pasado un largo tiempo y que, más bien, había sido la política emprendida varios meses antes por el Gobierno Bush sobre el impulso de los biocombustibles, ante los crecientes problemas de abastecimiento y las presiones medioambientales, lo que había favorecido tal distorsión en el mercado agrícola.

Los problemas no son simples, ni el caso de México y Estados Unidos con el maíz puede trasladarse al fuerte encarecimiento que sufren los cereales en Europa y, con ellos, los piensos y muchos productos agropecuarios que quedan afectados en sus costes. La dispendiosa, ineficaz y reprobable política agrícola de la UE (PAC), con su pleno intervencionismo y generación de incentivos perversos, tiene mucho que ver en el encarecimiento de los cereales que, pese a la excelente cosecha agrícola en España, ha coincidido con cosechas más pobres de los grandes productores mundiales (Canadá, Sudeste de Europa y Australia), aunque los precios de los cereales empezaron a subir mucho antes, hace unos dos años.

Las materias primas, en general, llevan tiempo subiendo debido a la sustancial incorporación a la demanda internacional de importantes potencias económicas, como India, China o Brasil (con elevadas cuotas de población), y los productos agropecuarios y alimenticios no iban ser excepción, aunque determinados cereales que también suben (trigo, centeno, avena y cebada) no constituyan parte sustancial de la dieta básica asiática. La subida de cereales y algunas leguminosas (como la soja) se ha producido tras conocerse la adopción de medidas sobre producción de biocarburantes, más o menos acordadas por diversos países desarrollados, en reuniones internacionales sobre cambio climático. Días atrás se produjo una caza de productores y distribuidores, afirmando que estaban aprovechándose de la situación. Pero nada se dice de las muchas responsabilidades de los políticos por sus decisiones desatinadas y las alarmas desatadas, no siempre justificadamente.


LA GACETA DEL MARTES, 2 DE OCTUBRE DE 2007